Se pregunta como se habla
Sin rellenar campos ni aprender dónde está cada cosa. Se escribe la pregunta y Polaris contesta con lo que hay en los documentos que tiene clasificados.
Todo lo que no cabe en la portada, ordenado por lo que quieres saber. Elige un tema: cada uno abre su panel.
Pantallas del propio programa, con datos de ejemplo.
Sin rellenar campos ni aprender dónde está cada cosa. Se escribe la pregunta y Polaris contesta con lo que hay en los documentos que tiene clasificados.
Llegue por correo o en una foto: se detecta, se clasifica y se archiva con su fecha. Y sale a Excel o PDF para la gestoría en un clic.
Cinco propuestas pendientes de aprobación; cada una dice sobre qué documento actúa. Cuatro esperan revisión manual, con los botones Aprobar y Descartar. La quinta espera respuesta en el aviso del escritorio y en WhatsApp: sus botones están apagados y la tarjeta indica que todavía no necesita decisión manual. La respuesta por WhatsApp está demostrada en entorno de prueba.
Lo del trimestre sale en Excel, CSV o PDF sin volver a buscarlo, porque ya estaba clasificado desde que entró.
Cuando entra un documento nuevo, Polaris avisa en el escritorio y espera. Aprobar o rechazar es un clic. Si nadie contesta a tiempo, el aviso llega por WhatsApp: esa parte está demostrada en entorno de prueba.
Dashboard del rol Dirección: pedidos del día, facturas pendientes, gasto del mes y mensajes procesados, con la gráfica de gastos por mes y las mayores ventas del mes. La pantalla lleva la marca DEMO.
En las acciones configuradas para ello, la aprobación es un paso del proceso: Polaris deja el trabajo preparado y espera a que una persona diga que sí.
Polaris se instala en vuestra infraestructura, se conecta a lo que ya usáis y trabaja sobre lo que entra.
El correo del negocio, a través de vuestro propio Google Workspace, y las fotos de tickets. Los documentos llegan por donde ya llegan hoy.
El modelo, en vuestro servidor, lee qué es cada documento —factura, albarán, pedido—, de quién y de cuándo. Lo archiva con su fecha y detecta los duplicados.
Las acciones configuradas para ello quedan en espera: aviso en el escritorio y, si nadie contesta a tiempo, por WhatsApp (demostrado en entorno de prueba). Después, lo clasificado se consulta en lenguaje natural y se exporta a Excel, CSV o PDF.
Una unidad de cómputo instalada en vuestros servidores, conectada a lo que ya usáis. Lo que entra se clasifica en local —la documentación no se envía a un proveedor de IA externo— y las acciones configuradas para ello esperan a que una persona diga que sí.
Polaris AI es una plataforma de IA agéntica que se instala en la infraestructura de tu empresa y trabaja sobre vuestra documentación y vuestros procesos. El modelo se ejecuta en vuestro servidor; las conexiones que salen están, con su nombre, en el panel de privacidad.
Tu documentación no se envía a un proveedor de IA externo: el modelo corre en vuestro servidor. Nada de copias en centros de datos ajenos para analizarla. Pensado para ayudarte a cumplir el RGPD y para profesiones con deber de secreto.
El modelo de costes se explica en la llamada, con vuestro caso delante. En la web no publicamos precios.
Trabaja sobre los documentos de vuestra empresa: cada respuesta sale de lo que hay en ellos, con vuestro vocabulario. Sin entrenar modelos públicos con vuestros datos.
Cuatro etiquetas, sin mezclar, y una sola definición de cada una: es la que vale para toda la web. Las horas son estimaciones sobre un caso real.
El correo se lee solo y reconoce facturas y albaranes con su proveedor, su número y su fecha. Una foto de un ticket se clasifica sola. Los duplicados se detectan.
Todo está clasificado y con su fecha desde que entró, así que el trimestre sale filtrado y exportado a Excel, CSV o PDF sin volver a buscarlo.
Los documentos salen igual que el trimestre. Los ingresos no: no hay ninguna fuente de ventas conectada. Las nóminas se listan, pero sin importes y sin exportar.
Consultar un gasto y buscar una factura, sí: se preguntan como se habla, desde el escritorio. Mirar un vencimiento, todavía no.
Preguntar por WhatsApp sobre los datos que viven en el servidor de la empresa, con acceso por roles y límites: cada rol solo llega a lo que le toca.
Para el rol de Gerencia: consultas sobre documentos, informes y correos; confirmaciones por WhatsApp cuando el aviso del escritorio no se aprueba a tiempo; e informes automáticos de estado.
Informes de estado que llegan solos por WhatsApp, sin tener que pedirlos.
Construidos. No se adoptaron en el primer despliegue.
Descargar cada cobro, meterlo en la contabilidad y categorizarlo por servicio. Es el mismo trabajo que organizar las facturas, con otra puerta de entrada. Está construido; hoy no hay ninguna fuente de ventas conectada.
Detectarlos en el correo y avisar antes de que pasen, con su apunte en el calendario. Está construido y hoy está parado.
Preguntar en lenguaje natural sobre el negocio desde el Panel de Dirección, solo para el rol Dirección. La pantalla existe; la consulta está pendiente de activación.
Que un cliente pregunte por un servicio o un precio y le conteste Polaris. Construido y aparcado: no se quería un chatbot de cara al público.
Preguntar en lenguaje natural sobre todo el archivo, más allá de los documentos y las consultas preparadas, es la mejora con más efecto sobre lo que ya hay.
Que un pedido entre por WhatsApp y quede registrado, sin que nadie lo teclee.
Que Polaris observe cómo se usa y proponga mejoras: una compra que conviene revisar, una pregunta que se repite y merece una plantilla, dos informes que podrían llegar juntos. Es una función prevista, por implementar.
El dato que hace falta, en el móvil, sin llamar a la oficina. En un local de tres personas no hace falta; en una empresa con gente fuera, cambia la cuenta entera.
Polaris está en desarrollo activo y esto es lo que viene. Si algo de esto es justo lo que necesitáis, decídnoslo en la primera conversación: lo que nos pedís pesa en el orden.
La conversación con Polaris por WhatsApp está demostrada en entorno de prueba. Telegram sería el mismo trabajo hecho una segunda vez: mismo agente, misma aprobación humana, otra puerta. Para quien prefiera no mezclar el negocio con su número personal.
Hoy Polaris distingue entre dirección y administración: cada uno ve lo suyo. El siguiente es el comercial: consultar un pedido o el expediente de un cliente desde la calle, sin acceso a lo que no le toca.
Dejáis los documentos en una carpeta del ordenador y Polaris los recoge, los clasifica y los archiva sin que nadie pulse nada. La pieza existe y está parada a propósito: estamos viendo cuántas formas distintas tiene un mismo documento de llegar antes de dejarla suelta sobre los vuestros.
A3, Sage, Odoo o el que uséis. Hoy Polaris deja el trabajo preparado para la gestoría en Excel, CSV o PDF; el paso siguiente es que entre solo donde ya lo lleváis.
Así se vería la ventana donde Polaris propondría mejoras, cada una con su prioridad, para aceptarlas o descartarlas. La función no está implementada: esta imagen es una maqueta.
Qué se ejecuta en vuestro servidor, qué sale de él y qué decide una persona. Dicho con nombre, sin promesas absolutas.
Copilot y ChatGPT son buenas herramientas. La diferencia está en dónde se procesan tus documentos, de quién depende el servicio y cómo se paga. Lo describimos sin cifras: los precios de terceros cambian y no los publicamos.
| Polaris AI | Herramientas en la nube (Copilot, ChatGPT) | |
|---|---|---|
| Dónde se ejecuta el modelo | En el servidor de la empresa | En los servidores del proveedor |
| Qué sale de la empresa | Solo las conexiones que la empresa configura: su Google Workspace (OAuth2, permiso mínimo) y WhatsApp por la Cloud API de Meta (demostrado en entorno de prueba) | El contenido que se envía al servicio |
| Compromisos del proveedor | No aplica: no hay un proveedor de IA que procese los documentos | Los grandes proveedores declaran que no entrenan con datos de empresa por defecto y ofrecen residencia de datos en la UE o por regiones |
| Dónde está la diferencia | El tratamiento ocurre en infraestructura de la empresa | El tratamiento ocurre en infraestructura de un tercero, con las garantías contractuales de ese tercero |
Polaris AI ejecuta el modelo en tu servidor. En la nube, el proveedor procesa tus documentos en sus servidores, con las garantías que ofrece. Elegir una u otra es decidir quién trata tu información.
| Polaris AI | Herramientas en la nube (Copilot, ChatGPT) | |
|---|---|---|
| Para funcionar | El modelo no depende del proveedor ni de la conexión a internet. Las conexiones con el correo y con WhatsApp sí necesitan internet | El servicio necesita conexión con el proveedor |
| Condiciones y disponibilidad | El modelo está instalado en el servidor de la empresa: no cambia porque cambie un proveedor | Las fija el proveedor y pueden cambiar: publica planes y modalidades que evolucionan, y a veces ofertas promocionales con precio distinto del habitual |
Con un servicio en la nube, su disponibilidad, sus condiciones y sus precios los decide el proveedor. Con Polaris, el modelo vive en tu servidor.
| Polaris AI | Herramientas en la nube (Copilot, ChatGPT) | |
|---|---|---|
| Cómo se contrata | El modelo de costes se explica en la llamada | Por usuario y, según el producto, por uso o por créditos. Copilot Studio (agentes) se factura por créditos, con paquetes o pago por uso, y requiere suscripción de Azure. ChatGPT Enterprise ofrece modalidades por créditos o por uso, con precio a medida |
| De qué depende el gasto | Se explica en la llamada, con vuestro caso | De cuántos usuarios y cuánto uso; puede variar de un mes a otro y con los cambios de condiciones |
En la nube, el gasto sigue al número de usuarios y al uso, y puede cambiar con las condiciones del proveedor. El modelo de costes de Polaris se explica en la llamada.
Los productos de terceros cambian. Si algo de esto ha dejado de ser cierto, escríbenos y lo corregimos.
Si tu duda no aparece aquí, escríbenos a contacto@polaris-ai.es o llámanos al +34 602 02 58 77.